Ander Abaitua "Aroma de Abeja" - gazteria
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Ander Abaitua - Aroma de Abeja
- Para que vayamos conociéndonos un poco, ¿puedes contarme brevemente quién eres y a qué te dedicas actualmente?
Soy Ander Abaitua, un chico que ha veraneado en Leza toda la infancia. Hice mis raíces aquí, tuve los amigos aquí y mi idea siempre fue venirme al pueblo a vivir. En 2023 decidí que, para quedarme, la manera era dedicarme a la apicultura, que no me requería tener tierras ni demasiada inversión.
Hice un grado medio de Agricultura y Ganadería Ecológica en Arkaute, luego uno superior de Vitivinicultura en Logroño y después empecé Ingeniería Agrícola, pero lo dejé.
Empecé por hobby mientras estudiaba. Compré unas cajas y dije: «De esta primavera no pasa». Compré algunas abejas, encontré algún enjambre y empecé con poco. Saqué algo de producción y vi que podía dedicarme a ello.
Al año siguiente me compré otras 40 colmenas. He seguido comprando, invirtiendo y, a día de hoy, tengo 500 colmenas.
- ¿Dónde vives y qué características destacarías de tu municipio o cuadrilla?
Vivo en Leza. Este es un entorno y un pueblo que siempre se ha dedicado al cultivo de la vid, que es lo que mejor se da aquí. El 90 % de la economía gira en torno a la vid, las bodegas y el vino.
Estudié dirigido a eso y la apicultura ha sido una manera de tener mi propio trabajo y no estar en una bodega. Lo que me gusta a mí, la naturaleza y las abejas, me han dado el trabajo que quería.
- ¿Qué te motivo a emprender y cómo fue el proceso desde la idea inicial hasta la puesta en práctica?
Intenté contactar con organismos de Diputación y Gobierno Vasco que te ayudan con estas cosas y te dan ayudas. Fui preguntando mucho, intentando estudiar sobre el tema, intentando aprender sobre el tema y sobre cómo es gestionar una empresa y llevarla. Poco a poco y desde la ignorancia, sin todas las preguntas al inicio.
Ahora mismo mi pareja está yendo a vender a ferias, aprovechando que hay muchas ferias y yo no tengo tiempo de asistir a todas, así que va ella. Pero en la operativa estoy yo solo. Sí que hay temporadas en las que se concentra el trabajo y tengo que trabajar todos los días de sol a sol, pero otras estoy más tranquilo. Requiere mucha constancia.
Sobre todo vendo a comercios de Vitoria, de aquí de Rioja Alavesa y algunos de Logroño, y las ventas son bastante importantes en ferias. También destacar que desde el principio he cuidado mucho la estética, el bote, las tarjetas...
Más que un negocio es un oficio, una forma de vivir. A alguien que inicie un negocio para ganar dinero no se lo recomendaría; tiene que ser un loco de la apicultura. Pero yo sigo sin ganar demasiado. Sí que los medios me dan bola y me empieza a conocer más gente. Los primeros años son complicados.
Es limitado. Delegar un trabajo así... Una persona, como no le enseñes de cero, a ver quién te ayuda. La parte de apicultura es muy difícil, no hay mucha gente que sepa.
Destacaría la importancia de diferenciarse, de hacer las cosas distintas en tu negocio. Si no te diferencias, lo único que te queda es competir a precio, y contra gente que lleva 30 años no puedes competir. En un curso que hice de marketing decían: «O eres diferente o eres barato», y la verdad es que tienen toda la razón.
A mí lo que me ha valido mucho es encabezonarme en no vender a granel la miel. Yo he asumido desde la producción hasta la venta a negocios. Empecé de cero.
- Cuando te desplazas para estudiar o trabajar, ¿cómo lo haces y qué ventajas o inconvenientes tiene ese medio?
Al final, los colmenares me requieren ir en coche. Tengo un todoterreno y con él me muevo a todos lados. Para repartir tengo una furgoneta y con eso hago la comercialización.
- ¿Qué apoyos o recursos (económicos, formativos, instituciones) encontraste disponibles en Álava para jóvenes emprendedores? ¿Consideras que fueron suficientes?
Desde el Ayuntamiento no me han ofrecido ayuda. Desde la Diputación me acogí a las ayudas de joven agricultor y al apoyo y asesoramiento que te dan para empezar. A partir de ahí he ido yo buscando cursos y demás. También desde la propia Cuadrilla siempre me han ayudado bastante.
Siempre te pueden dar más, pero el negocio tiene que ser rentable y no depender de ayudas.
- ¿Qué espacios o servicios (de ocio, cultura, deporte…) sueles utilizar en tu municipio? Gaztetxes, centros sociales o txokos, bibliotecas o salas de coworking, actividades deportivas..
Pues, en principio, en el pueblo el principal centro de reunión es ir al único bar que tenemos, que está muy bien. Ahora lo lleva una pareja y ofrecen servicio a todo el pueblo.
En verano está la piscina. Antes había más bares, había más movimiento de gente, pero se ha quedado solo este y, la verdad, es lo principal a destacar del pueblo.
- ¿Has participado en alguna iniciativa juvenil (asociaciones, comisiones de fiestas voluntariado, consejos municipales) en el último año? Cuéntame tu experiencia.
Luego sí se intentan hacer otro tipo de actividades. Aparte del Ayuntamiento, hemos hecho una asociación de gente del pueblo para intentar mejorar las fiestas. Sobre todo estamos jóvenes. Se llama “La Albarda”, pero está abierta a todo el pueblo.
Intentamos hacer el día de San Martín, hacer otro tipo de actividades, pagamos un DJ, hacemos una comida popular, en fiestas cogemos la txosna... Poco a poco estamos intentando hacer más.
- ¿Sientes que tu opinión y la de la gente joven es tenida en cuenta en las decisiones locales?
Según el ámbito. En mi caso en concreto, sí. En el cómputo de los jóvenes del pueblo, no sé qué decirte. Hablando de números, empadronados somos doscientos y pico y diría que el 20 % son jóvenes.
- ¿Te has independizado? ¿Crees que en tu municipio hay oferta suficiente de vivienda para jóvenes? ¿Qué dificultades has encontrado?
No he podido porque los precios están desorbitados. Prácticamente casi ninguno de mis amigos; igual alguno que ha encontrado algo de algún familiar en algún pueblo de al lado.
Prácticamente aquí cuesta un 50 o un 100 % más que en Logroño. Los precios a los que están vendiendo son impagables. No hay terrenos urbanos. Incluso la gente que tiene poder adquisitivo, que tiene tierras y debería poder, no puede, debido a las restricciones de normativa de terreno edificable.
El precio de las tierras, de la casa... Te tienes que plantar en una hipoteca de 1.000 y pico euros. No es viable. Sobre todo eso, que no hay casas sin tener.
Hablando con el arquitecto de Leza, dice que los pueblos van a menos y que todo el mundo va a la ciudad. Te piden que el terreno sea mínimo de media hectárea para poder construir.
Gente que tiene una herencia, que tiene viñas, que tiene terrenos, puede planteárselo. Conozco a gente que, para hacerse un pabellón de esas características, ha tenido que pelearse seis años con el Ayuntamiento.
Para mí lo ideal sería vivir aquí, pero lo ponen muy difícil
- Para terminar, ¿qué aspecto de la vida rural crees que merece más atención o cambio?
Sobre todo el tema de la vivienda, que sea realmente factible vivir en el pueblo. Para eso tiene que haber trabajo, vivienda... Si en la ciudad es más barato y hay más servicios, no va a tener un futuro muy grande; la gente se va a acabar yendo.
O heredas algo o nada. Y creo que el tema del vino también va cada vez peor, el sector está en crisis. Hace unos años las viñas se vendían por precios históricos; ahora, todo lo contrario. Hay gente que paga para que les mantengan las viñas, estaría bien poner atención en eso también.
Información personal
Nombre
Ander Abaitua - Leza
Edad
27
Fecha
14/09/2026
Lugar
Leza